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Graduado de periodismo, traductor de lengua rusa,
Rolando Almirante Castillo, es uno de esos creadores que
husmea y consigue crear con calidad en los más diversos
soportes. En la radio ha hecho casi de todo: desde
dirigir un programa diario estelar hasta documentales;
en televisión ha incursionado
―con
éxito―
en programas y revistas informativas y también ha sido
ejecutivo.
Profesor universitario y en los últimos años realizador
independiente, Almirante ostenta una ascendente carrera
como documentalista. Junto a Ernesto Daranas realizó La
tierra más hermosa, serie de doce documentales, que
mereció, entre otros premios, el Caracol de la UNEAC en
el año 2000.
Otra
de sus piezas, Why, fue finalista en la categoría
de guión y dirección con el documental en el festival
internacional Norte-Sur en Zurich, Suiza, en el 2002 y
del Festival Internacional de Cine y Video Independiente
de la Ciudad de México, ese mismo año.
Ahora, Almirante se
lanzó a hacer un DVD y nada menos que con el son.
Tu obra
documentalística aportó piezas dentro de La tierra
más hermosa que se adentraron, como pocas, a
retratar la naturaleza cubana, ¿has abandonado ese gran
tema?
La tierra mas hermosa
fue, digamos, la primera gran obra con la cual pasé a
ser conocido dentro de los teleespectadores. Tuve la
gran suerte de trabajar con Ernesto Daranas, fue una
idea que surgió de conjunto. Antes habíamos querido
trabajar juntos en La confronta, un programa que
yo había hecho en televisión, que salió tarde en la
noche, era una especie de revista, pero sus planes no
se avinieron con los míos. Un año después conversamos
sobre hacer una serie que mezclase naturaleza,
investigación, tradiciones y así surgió La tierra más
hermosa. No me gustaría decir que he abandonado el
tema, porque si se ve mi documentalística posterior hay
un par de materiales que mezclan la arqueología, la
naturaleza y la cultura. Otros han ido hacia la cultura
y la sociedad. Lo que sucede es que hacer un material
como este lleva mucho tiempo. La tierra… nos
tomó dos años de trabajo. Pudiera haber sido menos, con
más experiencia, si los soportes de producción del
canal Cubavisión Internacional sí hubieran estado más a
tono con las exigencias. Pero mira, la vida es mucho más
rica que todas esas cosas y entonces te planificas y no
sale así. Afortunadamente, a pesar de todos los escollos
y contratiempos, el producto salió bien, no sufrió,
nosotros podíamos sufrir mucho, pero el documental no.
Fueron doce documentales y cada uno con personalidad
propia. Es una especie de punto de partida que tú te
retas a modificar todo el tiempo.
Why
es un testimonio
humano singular que define, desde la individualidad de
un niño, la brutalidad del bloqueo económico contra
Cuba, ¿cómo llegaste a ese asunto?
Creo que todo cubano,
con preocupaciones intelectuales, mira los porqués en
el tema del diferendo Cuba-EE.UU., la raíz, lo injusto
de toda esa situación. Y si bien el tema lo había
pensado, me hicieron una propuesta de hacer el material.
El bloqueo es mucho más amplio, lo vivimos cada día,
toca las esferas de la cultura, de la alimentación, del
bienestar público. Pero la salud pública es algo que
nos atañe a todos por ser seres humanos. El contar una
historia que tenía un soporte sociopolítico muy fuerte,
debía siempre aterrizar en un caso particular. Tomamos
como tres o cuatro casos que les dimos seguimiento, pero
fue el de este niño el que seleccionamos.
Desafortunadamente para todos
―y no me gusta hablar
de esto― el desenlace fue así, teníamos tres finales,
pero estábamos en el hospital cuando murió. Nosotros
pensamos que ni dramatúrgica ni éticamente era correcto
poner aquel desenlace, porque el muchacho estaba
esperando un catéter que nunca llegó. Cuando sucedió,
después de vivir toda la carga emocional con los
familiares, le preguntamos al Dr.: ¿Qué hubiera pasado
si el catéter hubiera llegado uno o dos meses antes? “Al
menos hubiese vivido un poco más”, contestó y agregó: “O
al menos se podía, con tiempo, encontrar otra
solución.” Tratamos de huirle al melodrama. Personas que
ven Why, necesitan reflexionar. ¿Cómo llegué a
Why? La línea sociopolítica tiene un interés en mi
creación. A veces me alejo por cuestiones imponderables
de la vida, pero cuando tengo oportunidad de desarrollar
un tema que me tensa la mente, que me pone a pensar en
cosas que están sucediendo, pues lo hago. No huyo para
nada de esa posibilidad
De la serie La
isla más hermosa en Esclavo,
cimarrón y guerrero, el mundo en el que caminas,
trazado por la pluma de Miguel Barnet en El Cimarrón,
es diferente a los anteriores. ¿Por qué este documental?
Esclavo... es el que me
gusta más de la serie, el personaje es muy emotivo.
Ernesto hizo una lectura profunda del Cimarrón. Nosotros
habíamos estudiado la obra, la habíamos comentado, pero
vinimos al ICAIC para estudiar toda la filmografía que
existía sobre cimarrón: Hombres de mal tiempo,
Cimarrón, y otros en los que estuvimos buscando
cuáles eran los puntos de contacto que podría tener
nuestro material. Miguel Barnet, se emocionó
fuertemente, es una especie de contar la vida de Barnet,
en ese capítulo. Nosotros vivimos eso con mucha
intensidad. Me emociona por muchas cosas: habla de Cuba
entrañablemente, de la patria de los fundadores, de esa
lucha por la liberación, de “los abuelos de la Patria”
como les dice Miguel, de la impronta de la africanidad
en las luchas de emancipación, con las que todos tenemos
un nexo como cubanos. Entonces, por eso siempre me
emociona en ese lugar que llamamos alma.
Jazz de Cuba
es otra de tus propuestas, ¿ya agotaste esa
manifestación?
Cuando estrenamos
Jazz de Cuba, una periodista me dijo: “¿y ahora te
vas a dedicar a la música?”. Le dije que Jazz de
Cuba fue objeto de las circunstancias. Me gusta el
jazz, no me pierdo un Festival, pero eso tampoco
significaba que me iba a dar a la tarea de un
documental. Ahora me vas a hablar del son. Sucede que
al cabo de dos años surgió un documental del son, una
cosa llevó a la otra. La gente de la EGREM que había
visto Jazz de Cuba me dijo: ¿Por qué no hacemos
un documental sobre el son y montamos un DVD? Y ahí
empezó todo. Para el Jazz de… se hizo una
investigación bastante completa, aunque nunca el
audiovisual recoge lo que un libro. El audiovisual es
una hora, si acaso un poquito más, tienes que ser muy
sintético, tratar de hablar con la imagen. Es un
material muy simpático que yo quiero mucho, porque las
personas que lo vieron se expresaron con mucho cariño, y
después siempre reconstruimos piezas de los años 60 y
70. Y la gente vibró con eso. Y gustó, ¿qué más puedo
pedir?
Tu último documental ¿De dónde son?, ¿inaugura
una etapa tuya sobre el son?
Es un proyecto que tenemos con la EGREM que empieza con
¿De dónde son? Me di a la tarea de preparar este
DVD que contiene un documental, una clase de baile, un
compendio de personalidades, la discografía de la EGREM
sobre el género y un disco añadido de catorce sones,
que le pusimos Los sones de oro. No es ánimo de
antologar, es simplemente una compilación. Hay si acaso
un panorama histórico del decursar del son a través de
la vida de la sociedad cubana, desde que el son se
empezó a tocar, y de quienes lo cultivan. Fue un llamado
de la EGREM, vamos a ver qué efecto tiene. Pronto lo van
a ver por la televisión cubana. Estoy contento como
quedó el material; creo que dice algunas cosas
interesantes, sobre todo convocó a estudiosos del son
que muy raras veces hablan y las entrevistas
funcionaron.
Si hay algo que anunciar es que este es un proyecto que
va a tener continuidad. Vamos a sacar otro DVD,
empezamos los trabajos, que va sacar otra vertiente de
la música cubana. Pero, aquí lo voy a dejar en suspenso…
¿Cómo llegaste a la realización de esa obra insertada en
el DVD homónimo?
Un DVD es un soporte en el que tú pones todo lo que
quieras. Es la demanda del mercado, el video tal y como
lo conocemos queda atrás. Pronto todo lo que habrá será
DVD o disco de video digital. Usualmente, una empresa
colecciona cosas que tienen que ver con esto, llevan un
editor y escoge esto o aquello. En este caso yo lo
diseñé todo con mi equipo de trabajo. Me di a la tarea
de diseñarlo todo. Está un Groilam Pereira, el que hizo
todo el programa de trabajo del DVD y la edición de
todos los materiales; un Leo que fue el diseñador
gráfico; un José Tuñón que hizo la fotografía; Élsida
González que fue la asesora. Es decir, hay un grupo de
personas que trabajamos, pero no agarramos piezas de
aquí o de allá para ponerlas. Yo hice el documental
independiente del proyecto. Todo se convocó en torno al
DVD que contiene un documental como puntera y además
añadidos, la clase. Fue así, todo original, no tomados
de otras fuentes.
¿En que
proyecto andas actualmente?
Uno
nunca deja de trabajar. Afortunadamente una buena parte
de mi tiempo lo consumo en un proyecto de arqueología
subacuática en el área del Caribe que creo siempre ha
sido mi obsesión, creativa y aventurera, es a muy largo
plazo, pero está funcionando y llena parte de mi
espíritu. Y el otro es un proyecto muy interesante con
el ICAIC y que tiene que ver con la impronta de la
naturaleza humana en determinados fenómenos sociales.
Vamos a ver qué pasa. Estoy en esos dos proyectos, mira,
volví a la naturaleza, al mundo subacuático, ¿ves? |